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san bartolomé apostol, vida y obra |
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Patrono de Armenia, de los trabajadores del cuero, carniceros, sastres y protector de los enfermos de la piel
Bartolomé es uno de los doce apóstoles. Se lo identifica con el Natanael del que habla san Juan. Era pescador, de Caná de Galilea. Bartolomé significa "hijo de Tolomeo" y Natanael, "regalo de Dios".
Jesús lo alaba por ser un hombre sin engaño, honrado. Su fe quedó expresada magníficamente con su confesión: "Señor, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el rey de Israel". Es modelo y ejemplo de franqueza sincera, de coherencia y de fe. |
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Juan nos relata así su encuentro con Jesús:
"Felipe encontró a Natanael y le dijo: "Hemos hallado a aquél de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas, es Jesús, el hijo de José de Nazaret". Natanael le preguntó: "¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?". "Ven y verás", le dijo Felipe. Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: "Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez". "¿De dónde me conoces?", le preguntó Natanael. Jesús le respondió: "Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera". Natanael le respondió: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel". Jesús continuó: "Porque te dije: te vi debajo de la higuera, crees. Verás cosas más grandes todavía". Y agregó: "Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre" (Jn 1, 43-51).
A partir de ese momento, no hubo ya para Bartolomé otro interés que servir a la causa de Jesús. Entró a formar parte del grupo de los Doce. Junto con ellos seguirá el largo camino de su transformación hasta llegar a ser, por obra de la gracia, un verdadero Apóstol
Siguiendo a Jesús, recorre pueblos, predica, acompaña a las personas, tiene profundos momentos de oración con Dios. El Señor lo envía a evangelizar, con poder para arrojar demonios y realizar milagros.
Acompañó a Jesús durante toda su vida pública, viviendo íntimamente con Él. Es testigo de sus prodigios y enseñanzas, de su sed inagotable de hacer el bien. Todo esto va dejando huella en su corazón abierto a la verdad, y aun cuando pasará momentos de duda ante la Pasión y Muerte del Maestro, su fe sabrá sobreponerse, y merecerá ser testigo también de su resurrección. Bartolomé está en el Cenáculo, cuando se les manifiesta Jesús a los discípulos: "La paz esté con ustedes. Yo soy; no teman" . ¡Cristo está vivo!
Le volverá a ver cuando después de una noche de pesca infructuosa, Jesús se les manifieste para enseñarles que si obedecen a Dios su vida dará mucho fruto y para decirles que si lo aman deben pastorear a su pueblo. En el momento de la ascensión Cristo les confió la misión de evangelizar. Con la fuerza del Espíritu recibido en Pentecostés marchó a llevar el Evangelio a todo el mundo.
El Martirologio Romano resume así su vida posterior: "predicó el evangelio en la India. Después pasó a Armenia y allí convirtió a muchos. Los enemigos de nuestra religión lo martirizaron quitándole la piel, y después le cortaron la cabeza".
Celebramos su Fiesta el 24 de agosto que es el aniversario del traslado de sus restos, cerca del año 1000, a la iglesia que lleva su nombre en Roma.
La Iglesia propone como ejemplo a seguir y patrono de un lugar o de ciertos oficios, a algún Santo elegido por su tarea pastoral o por la forma de su martirio. San Bartolomé, en la imagen que lo representa, tiene en su mano un gran cuchillo, símbolo del instrumento de la tortura que sufrió. Por ese motivo y siguiendo la tradición cristiana, San Bartolomé, es el patrono principal de Armenia, de los trabajadores del cuero, de los sastres, de los carniceros y protector de los enfermos de la piel.
La memoria de los apóstoles nos habla de nuestra propia vocación. También nosotros fuimos llamados por Cristo y nos ha sido confiada una misión en la Iglesia. Según nuestras responsabilidades y capacidades.
No podemos dejar que nuestra vocación quede dormida. Confesemos a Jesús como lo hizo Bartolomé, y demos testimonio del mensaje cristiano. Sabemos que la santidad no se basa en hacer milagros ni hazañas extraordinarias, sino en dedicar la vida a amar a Dios y a los demás, a hacer conocer y amar más a Jesucristo, a comunicar fe y esperanza y a tratar de hacer a todos el mayor bien posible.
San Bartolomé tiene su iglesia, de la que es patrono, en el barrio de Boedo desde el 18 de noviembre de 1934 |
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